
La intimidación verbal en la empresa
La persona que hace uso de la intimidación verbal intenta generar, a través del uso de la palabra, una serie de temores en la persona objeto de intimidación. Abogados, empresas rivales, empleadores, jefes... utilizan una intimidación no física y no violenta que se hace cada vez más sutil e incluso 'educada', pero psicológicamente efectiva. Incluso esta puede darse entre compañeros que intentan acaparar la imagen de un aparente liderazgo que se ejecuta sobre la base aplastar e intimidar a los demás.
Técnicas de intimidación en la empresa
Las tecnicas de intimidación tienen por objetivo restar energía a la persona, crearle inseguridad y minusvalorar su 'ego' personal, que nos mostremos nerviosos y que lo reflejemos en nuestro tono de voz o rostro de frustración en una reunión en nuestro contexto profesional o laboral en general. La respuesta a las técnicas de intimidación es entrenarnos para actuar con calma, confianza y con un tipo de respuestas proporcionadas al tipo de intimidación que practica el intimidador. Veamos dos ejemplos bastante frecuentes.
El truco de la pregunta y cortar la respuesta: El instigador hace una pregunta y antes de terminar la respuesta, formula la siguiente pregunta. El instigado no tiene la oportunidad de explicar sus respuestas y crea miedo a ser malinterpretado o poco comprendido generando nerviosismo y la sensación real de incapacidad de comunicar de forma ordenada y racional lo que tiene que decir. La defensa adecuada consiste en hacer una pausa y, seguidamente, contestar educadamente: 'Voy a respoder a su pregunta, cuando haya terminado con la primera'. Generalmente, el instigador dirá en un tono sarcástico: 'Estamos avanzando'. A lo que hay que responder con determinación: 'Avanzaremos, cuando acabe'. El tono de la respuesta es muy importante: tono tranquilo, sin emotividad y con confianza. No dejar que tomen el control de la conversación y que desdeñen el valor e interés de sus respuestas.
La técnica de gritar : Algunos jefes gritan a los demás como si fueran niños. El atacante verbal está tratando de transmitir ese dominio sobre una persona. Es necesario que esa persona permanezca tranquilo mientas le griten y que desarme completamente al intimidador. Aunque la respuesta recomendada puede sonar a 'contraproducente' para la carrera profesional del 'subordinado', lo cierto es que hay que contrarestar esas actitudes y formas a través de un tipo de respuesta que denomina 'humillación sutil'. Ejemplo: Entiendo la preocupación. Aunque sí creo que está siendo muy emocional en este momento. Vamos a hablar de esto una vez que haya tenido la oportunidad de calmarse.
Probablemente su jefe le puede responder algo así: No! Estamos hablando ahora! A lo que también se le puede responder: Voy a hablar con usted, pero no le permito que me grite. Usted es mi jefe y yo le respeto a usted, pero usted no es mi madre. Algunos pueden pensar que se corren riesgos respondiendo de esta forma. Lo cierto es que según el autor de este artículo el que así respondió acabo tomando el relevo de ese jefe meses más tarde.
Abrumar con información : Otra de las técnicas de intimidación es la de abrumar con una información muy densa y abundante. Por ejemplo, el uso de una jerga técnica densa, prolija documentación jurídica, cúmulo sinfin de referencias... hasta que la 'víctima' se sienta abrumada y tenga una sensación de ahogo emocional. Los que la practican no lo hacen con el propósito de informar, sino de intimidar. Al hacerlo pretenden que un sujeto se sienta abrumado y con esto que se avenga a cooperar.
La defensa en estos casos consiste en 'activar' su curiosidad, mostrando interés en aprender 'cosas nuevas'. Esa actitud puede volver loco a su atacante. El objetivo es que cada cosa por pequeña que sea, se la explique con detalle y claramente, mostrándose deseoso de aprender. Sonriente, atento y con actitud curiosa. Si mantiene su confianza, le sacará a su intimidador una cabeza de ventaja.

La igualdad laboral no puede depender del contexto económico
Desde ETT Olympia se confía en que esta situación no afecte en ningún caso a la puesta en marcha y mantenimiento de las medidas a favor de la igualdad que tantas páginas han llenado los periódicos en los últimos años, ya que 'la igualdad entre hombres y mujeres en aspectos laborales, es uno de los factores que ayudarán a salir adelante a todos en esta época difícil. El talento no entiende de sexos, lo importante es ser un buen profesional, y tener unas aptitudes y actitudes adecuadas un puesto determinado de trabajo y en épocas difíciles como éstas, lo importante es reunir y aprovechar el potencial del que cada uno de nuestros empleados dispone', afirma Allard van Dam, Director General de Olympia. 'Si bien cada puesto de trabajo desempeñado implica unas funciones y responsabilidades determinadas, al final, en la empresa todos somos uno y es necesario trabajar entre todos para sacar adelante todas las tareas, éste es uno de nuestros pilares', añade van Dam.
Otro aspecto relevante es que para una mujer, la conciliación de la vida laboral y familiar es un aspecto muy importante para lograr su satisfacción, lo que a su vez le permitirá un mejor rendimiento y adaptación a la empresa. Garantizar una serie de facilidades a las personas que lo necesiten, es un factor básico para cualquier empleado y se debe tener en cuenta que “trabajar más horas no significa trabajar mejor”. Si se estudian las necesidades de cada empleado y se hace un plan para su adaptación en la empresa, se conseguirá su plena satisfacción y un mejor ambiente en el trabajo.